El último de los intentos de fraude que están recibiendo los internautas en sus correos electrónicos tiene que ver con la Agencia Tributaria y la suplantación de este organismo con fines delictivos y lucrativos por parte de hackers.
Así y bajo la premisa de que nadie tiene porque desconfiar de una notificación a priori oficial de Hacienda, los hackers se sirven de la imagen y del nombre de este organismo para enviar un correo con la siguiente dirección impuestos@aeat.es, señalando en dicho mensaje de que hemos sido agraciados con una devolución de impuestos.
La intención de estos ciberdelincuentes es la de poder conseguir nuestros datos bancarios, remitiéndonos para tal fin a una web donde deberemos introducir estos datos si queremos percibir dicha devolución de impuestos. Obviamente esta devolución de impuestos es inexistente y además la Agencia Tributaria ya posee un amplio fichero con todos nuestros datos.
Al respecto Hacienda señala que este organismo nunca pide y menos a través del correo electrónico, datos de carácter confidencial de los contribuyentes por lo que no hay que prestar la más mínima atención ante este tipo de correos si no queremos ser objeto de un fraude.
Según el Sindicato Unificado de Policía no hay suficientes policías para proteger a todas las mujeres maltratadas. Según el S.U.P. en la actualidad hay 528 agentes dedicados a esta tarea cuyo objetivo es proteger a 6.839 mujeres amenazadas por sus parejas o exparejas. De hecho el SUP anticipa que las necesidades rondarían los 4.500 agentes más.
Como tantas otras veces, parece que las leyes en la teoría están bien pero en la práctica faltan recursos. La Ley de Violencia de Género protege a la mujer maltratada o amenazada sobre el papel, pero en la vida real, la falta de recursos suficientes y de presupuesto podría hacer fracasar esta ley que surgió con las mejores intenciones de solucionar un problema tan grave en nuestro país como es la violencia machista.
Pero no sólo se necesitan más efectivos, también serían necesarios muchos más medios como vehículos, teléfonos o medios de comunicación rápida con las posibles víctimas.
El caso reciente de Pontevedra en el que un maltratador en la cárcel mató a su novia durante el transcurso de un permiso carcelario ha hecho revisar la situación de los recursos para aplicar la Ley de Violencia de Género. En este caso, la pulsera de alarma que llevaba el supuesto asesino por acercarse a su víctima dio el aviso pero los funcionarios que atendían dichas emergencias no se dieron cuenta.
El acoso sexual por Internet, así como las amenazas por correo la pedofilia y los fraudes comerciales son, aunque a simple vista no lo parezca, delitos denunciables. Y cuando se habla de denunciables no es ninguna tontería, sino que llegan a manos del Ministerio Público, el cual tiene las facultades y obligación de intervenir en este tipo de casos.
Así lo aseguró el Departamento de Informática y Telecomunicaciones de la Dirección General de Coordinación de Servicios Periciales de la PGR, Oscar Manuel Lira Arteaga, quien destacó que el problema es que la gente desconoce que puede acudir a esta instancia para realizar su denuncia.
En entrevista con Notimex explicó: "Tenemos a la Policía Cibernética que está para patrullar por Internet y hacer labores de inteligencia, pero es una labor preventiva, y no tiene las atribuciones para llevar a cabo una investigación".
Insistió además en que los agentes del Ministerio Público están cada vez más preparados y sensibilizados para enfrentar casos tan complejos como puede ser el de la pederastia en Internet, la intimidación desde un teléfono celular o los fraudes informáticos.